Wolfgang Grünwauld Meureer nació en 1967, en la ciudad de Darmstadt, en Hessen.
El padre, investigador del Institut fuer Produktionstechnik Tomsted Werkanchen,
de la conceptuada Technische Academy Darmstadt, desde temprano percibió el interés
instintivo del hijo por biomecánica deportiva.
Desde adolescente, Meureer realizaba experimentos con engranajes y poleas para
optimizar su explosión muscular. Aplicando los principios de física a la fisiología
humana, Meureer desarrolló los fundamentos de la modalidad deportiva que hoy es
conocida como manivelofilismo.
Meureer usaba a sí mismo en sus experimentos con palancas, poleas y manivelas.
Gracias a una angulación perfecta -y poco común - entre húmero, cúbito y radio,
Meureer conseguía girar los codos a una velocidad superior a lo normal. Su agilidad
solo era comparable a la del legendario baterista de jazz Jimmy Drupa.
Su carrera como atleta comenzó en las piscinas del Abbergard Club, en su ciudad natal.
Impulsado por el manivelofilismo de Wolfgang, el equipo de natación del club enseguida
se convirtió en uno de los mejores del país.
Consagrado en el medio deportivo, Wolfgang integró equipos de varios países y ayudó a
romper una larga serie de récordes. Este período fue conocido como Goldenstaten, la
era de oro de la natación europea.
La evolución de la natación a otros deportes fue natural en la carrera de Wolfgang.
La literatura especializada registra su participación en la superación de varios récordes- nacionales
y mundiales- de levantamiento de peso, ciclismo, remo, salto en altura y carrera.
A pesar de haberse convertido en una celebridad, el manivelofilista no habla de su vida personal. Se
sabe apenas que es casado con una ex modelo y ex nadadora brasileña. Pero cuando el asunto es la
polémica en torno del manivelofilismo, Meureer asume una postura de militante político. Cuando no
está compitiendo, viaja por el mundo impartiendo conferencias para desmitificar el deporte.
El manivelofilismo siempre fue cercado de controversias por ser considerado por los puristas
como una práctica antideportiva. Pero la mayor polémica en torno de la modalidad tuvo lugar
durante los Juegos de 1994, cuando las grandes redes de televisión resolvieron excluir
digitalmente a los manivelofilistas en sus transmisiones de las pruebas de natación.
Al principio, el artificio funcionó. Sin embargo, la serie de récordes superados en
diversas pruebas inmediatamente levantó sospechas de la prensa especializada.
Presionadas por las declaraciones de Wolfgang en su programa de TV y por la opinión pública,
las redes de televisión volvieron atrás y acabaron por exhibir las imágenes integrales de las
pruebas. Del día a la noche, Wolfgang fue noticia en diarios de todo el mundo. Y el
manivelofilismo se consagró definitivamente.
“Lo que hace Meureer desafía las leyes de la Física”. Así comienza el estudio liderado
por los hindúes Viukram Kemil y Rajan K. Behru, pioneros en el estudio de la biomecánica
del manivelofilismo.
Fueron colocados sensores electromagnéticos en el cuerpo de Meureer y, a través de un software
específico para este deporte, sus movimientos fueron analizados. El sistema registra todo: la
rotación de los hombros, codos, caderas y muslos.
¿Por qué eso es interesante? Kemil responde: “es el sincronismo perfecto de todas las
articulaciones del cuerpo que resulta en la fuerza ideal sobre la manivela”.
Cuando el atleta hace algún movimiento erróneo, el software emite una alarma sonora,
similar a un pito electrónico. En el caso de Meureer, en meses de pruebas, él nunca
acusó ninguna imperfección.
De acuerdo con el estudio, Meureer es el primer atleta capaz de realizar un
movimiento circular uniforme perfecto. Eso significa que su velocidad es
asustadoramente constante durante todo el movimiento, aunque el ángulo
varíe en función de algún factor externo.
Gracias a esta regularidad, Meureer mantiene las tasas de ácido láctico
bajas por mucho más tiempo que los otros manivelofilistas. Eso se traduce
en hasta 37% más resistencia y 56% más torque.
Tales índices no fueron alcanzados siquiera por los mejores golfistas de la
historia de los torneos de la WGG. Y es un hecho sabido y comprobado que los
golfistas profesionales son modelos de regularidad de la biomecánica del
movimiento hace más de 50 años.
El manivelofilismo es un deporte que requiere fuerza física y concentración.
Cada modalidad exige una técnica, que va de tirones bruscos en el levantamiento
de peso a movimientos frecuentes y continuos en las pruebas de natación. Eso
explica el perfeccionismo de Meureer.
Hace 8 años el atleta se entrena con la dupla belga Tobias Schuneiter y Manfred
Schultzer. Su rutina de ejercicios no se interrumpe siquiera durante los fines
de semana. Son 6 horas diarias de musculación y carrera. Además de 3 horas de
handbike, 5 veces por semana. Fanático por este deporte, Meureer adaptó la
estructura de la pedalera al manubrio de todas las bicicletas DazSprint de
su colección.
Obcecado por la perfección, Meureer vivió en La Habana por seis meses, solo para ser
asistente de Héctor Sanches -el famoso pescador cubano de merlines azules-. Meureer
admite que buena parte de su técnica de movimiento de los pulsos fue inspirada en la
increíble habilidad de Hector para girar un reel y remolcar peces de más de media
tonelada hacia adentro del barco.
En los períodos de entrenamiento, la alimentación de Wolfgang es normal. Aún antes,
durante y después de las prácticas más livianas, el atleta toma isotónicos para
mantenerse hidratado. A pesar del asedio de diversas marcas, su patrocinador
exclusivo es la marca Gatorade. Cuando fue cuestionado por la revista Athleten
World al respecto de esa fidelidad, Wolfgang respondió: “Gatorade es mi único
patrocinador porque es excelente para hidratarme y me da más disposición en los
entrenamientos y en las competiciones. Además, es la marca que apostó en mí
desde el comienzo”.
Para mantener el equilibrio y entrar en total sintonía con sus compañeros de prueba,
el atleta es adepto al Yoga y a la Meditación Trascendental. Tales prácticas hicieron
aflorar en Wolfgang la virtud de la humildad, esencial para el éxito de un manivelofilista.
Como dice el Zen-Budismo: Viento próspero no tiene ego.
El manivelofilismo ya fue adoptado por más de 47 modalidades deportivas en todo el mundo.
Y fue adaptado de acuerdo con la biomecánica específica de cada una de ellas.
En la natación, por ejemplo, el manivelofilista se posiciona del lado opuesto al del
nadador de su equipo. Además de traccionar su compañero a lo largo de toda la piscina,
el manivelofilista debe llegar al otro extremo de la piscina antes del nadador, moviéndose
frenéticamente durante toda la competición.
En las pruebas de salto con vara es muy complejo, porque exige la construcción de una plataforma
2,5 metros más alta que la barra. La plataforma es tan pequeña que mal comporta el equipamiento
del manivelofilista. Como los atletas están a más de 10 metros de altura, se trata de una
modalidad de alto riesgo.
En el remo, los cables son sumergidos y fijados en la extremidad de los remos de los competidores.
En el levantamiento de peso, son fijados dos cables en las extremidades de la barra central,
de manera que la tracción obtenida por el manivelofilista sea distribuida de forma homogénea
a lo largo de todo el movimiento.
La única regla que se aplica a todas las modalidades, impuesta por la Federación Internacional
de Deportes Universales, es la que exige que el manivelofilista responda por, como máximo, 35%
del desempeño del atleta titular -aquel cuyo nombre consta en la lista de la prueba.
Meureer se define como un “eterno automotivador”. Sus discursos inflamados emocionan
hasta quien no es adepto a los deportes.
Después de conferencias memorables en universidades como Voldweg-Maximilians-Universität
y Vourdgan International Graduate School of Social Sciences, el atleta fue llamado para
presentar un programa en la radio Manox-FM, de Viena.
El programa se llamaba “The Anonymous Champion” y el propio Meureer escogía los
entrevistados. En la radio, Meureer tuvo la oportunidad de hablar con personas que,
así como él, se destacan en sus áreas, pero no son reconocidas individualmente en
nombre de un ideal colectivo. Los puntos altos del programa fueron las entrevistas
con Steve Ferris y Fred Lowell, las verdaderas voces por detrás de los seudocantores
del grupo Nilly Vamilli y una charla antológica con el ghostwriter Jack Nimpsei, el
hombre que creó los famosos discursos de varios presidentes norteamericanos.
Éxito en la radio, Meureer fue invitado a presentar un programa de TV en
vivo, con el mismo nombre y contenido. El programa iba muy bien, hasta el
día en que el atleta resolvió hablar abiertamente sobre la polémica decisión
de las emisoras de eliminar digitalmente, en las transmisiones deportivas,
los cables usados en el manivelofilismo.
Eso porque ex campeones de varias modalidades se unieron y comenzaron a alegar
que el manivelofilismo sería una práctica antideportiva.
Con la imagen deteriorada, Meureer perdió contratos importantes en ese período y
desistió de la carrera de presentador. La única empresa que mantuvo el patrocinio
fue la marca de isotónicos Gatorade. Una decisión acertada, ya que la historia
mostró que Meureer estaba, simplemente, a la vanguardia de su tiempo.
Hoy, la discusión en los medios de comunicación gira en torno de los trajes de
baño desarrollados por la Nasa para ayudar nadadores a romper récordes, de las
pistas de carrera con pisos especiales que mejoran el desempeño de los atletas
y de las raquetas de titanio que disparan pelotas de tenis a más de 200 km/h.
Pero el manivelofilismo, volvió a ser aclamado unánimemente por los medios
deportivos y por la opinión pública.
Los primeros registros de seres humanos usando manivelas se encontraron en
esculturas antiguas de tumbas chinas, construidas durante la Dinastía Han
(202 a.C. - 220 d.C.). En esa época, las manivelas eran usadas para enrollar
seda, en ventiladores improvisados por agricultores y en el manejo de baldes
en pozos de agua. A partir de allí, la manivela surge en varios momentos a lo
largo de la historia: molinos, fonógrafos, filmadoras, sacapuntas, motores de
autos antiguos, cajitas de música, abridores de ventanillas de autos, etc.
Sin embargo, no se sabe con exactitud cuándo el manivelofilismo comenzó a ser
una modalidad deportiva. Se sabe que el ciclismo fue el primer deporte que
utilizó la manivela. La primera bicicleta movida por una manivela con pedales
surgió en 1860.
Pero esta fecha no es reconocida oficialmente por la Federación Internacional
de Manivelofilistas ya que la manivela en cuestión era traccionada por el
propio ciclista.
Los primeros registros del manivelofilismo tradicional -combinado a otros
deportes- son de 1906, en los Juegos de Inglaterra.
En la época, el cable de guerra era un deporte oficial y los medallistas de
la prueba fueron, respectivamente: los equipos de la Policía de Londres, de
Liverpool y de la Policía Metropolitana. Los rumores de que el equipo
vencedor recibió ayuda externa surgieron al ser descubierta una cuerda
amarrada al cinturón del último policía londinense. La imagen fue
registrada por un fotógrafo amateur y salió en la tapa de los principales diarios
ingleses de la época. Tal fotografía desapareció misteriosamente en un incendio
en 1911.
"If I have seen further, it is by standing on the shoulders of giants", con
esa frase, Sir Isaac Newton reconoció que sus hallazgos solo fueron posibles
gracias a la genialidad de los matemáticos, filósofos y físicos que lo
precedieron.
Para Wolfgang, esa es la esencia del manivelofilismo.
Más que un deporte donde un atleta gira una manivela para ayudar otros a superar
récordes, el manivelofilismo es la consagración del espíritu de equipo. Es la idea
de que por detrás de toda gran victoria existen héroes anónimos que la hacen posible.
Héroes anónimos, como el redactor de los textos de teleprompters para telenoticiarios,
el cantor que graba el playback para un artista famoso o el ghostwriter que escribe los
discursos de un presidente.
Por eso, Wolfgang creó su fundación. Para diseminar el ideal del manivelofilismo más
allá de las canchas esportivas. Hace años, el manivelofilista invierte en workshops
para titiriteros, dobles de películas de acción y dobladores de series televisivas
norteamericanas.
Porque Wolfgang cree que el éxito de personas talentosas, muchas veces, depende apenas
de una pequeña ayuda. O, como diría Sir Isaac Newton, de un simple hombro para poder
alcanzar sus sueños.
LINKS:
www.orkut.com/wolfgang
http://flickr.com/photos/wolfgangmeureer
www.handgriffederation.com
www.darmstadt.de
CONTACTO:
wolfgang@worldrecordsecret.com

No se recomienda la
práctica del manivelofilismo
por deportistas no profesionales.